viernes, 9 de agosto de 2019

12 de Diciembre 1412. El Pueblo y la Virgen de Suñén.

Nos comenta Nuestro Amigo Manuel Ballarín Aured Casi con toda seguridad, se puede afirmar que el despoblado de Suñén se ubicó en los restos del montículo que aparece junto a la carretera de la Ribera y las ruinas de la casa del Quiñón de Perico Jiménez. Aún se aprecian restos de un muro de sillarejo. En los años ochenta encontramos restos de cerámica romana que podían estar asociados al potente muro perimetral, de forma casi circular, que rodea el paraje.Todavía se aprecian pequeños sillares, quizás pertenecientes a alguno de su paramentos. O quizás a un edificio anterior, romano, dado que, hace años, encontramos restos de cerámica romana ("terra sigillatta"). Lo más interesante de ese paraje es el muro de grandes piedras que casi rodea el enclave. Como hipótesis: pudo pertenecer a alguna "mansio", asociada a una posible vía romana, o a la muralla de Suñén, que fue un pequeño núcleo autónomo que después quedó despoblado.Tanto el despoblado de Mareca como el de Suñén dieron origen a sendos apellidos. El primero sigue siendo bastante frecuente en la vecina Tabuenca.
Nos comenta también Nuestro Amigo José Luis Hernández: Según Agustín Ubieto Arteta, la primera referencia al pueblo es de 1178-1214, recogida en la obra de Pascual Galindo Reconstitución del Cartoral de Pilar (El "Libro de los Botones"), en Revista Zurita, II (Zaragoza, 1934), y documenta las variantes Sunen, Sunnen, Sungena y Sunyen. Ubieto Arteta, Agustín: Toponimia aragonesa medieval, Valencia, 1972, página 104.- Lope Ximénez de Urrea y Centelles. Enterrado en su panteón de la Iglesia de Santa María la Mayor de Epila, I Conde de Aranda, concedido como recompensa a sus méritos por Fernando I de Aragón en 1488 , Vizconde de Biota y Rueda .Sr. de Almonacir, Epila, Trasmoz, la Mata de Castelviejo, Salillas de Jalón y Casanueva, y los lugares de Lumpiaque y Suñen en 1482, asegurándose el dominio casi absoluto de las riberas del río Jalón en su parte baja y de los valles de Aranda y de Isuela; y de los castillos de Epila y Jarque.
Del num. XIV de la revista ADOR del C.E. Almunienes
Bravo Quero, F. Javier: “Ermitas y Santuarios de Épila. El Santuario de Rodanas” (Épila). Descripción de las ermitas de Suñén, Mareca, Santa María Magdalena y San Nicolás. Se centra principalmente en el Santuario de Rodanas donde da cuenta de su construcción, objetos artísticos y milagros a través de los documentos extraídos de las Visitas pastorales y otros documentos.
Hay un estudio de Mario Lafuente sobre un tal Andreu de Suñén, hombre de confianza del Vizconde de Rueda, asesinado en 1377.
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D. Lope Ximénez de Urrea, señor de Epila, nombra heredero de la Jurisdicción de Suñén a Ludovico Ballester, hijo de Luis Ballester, obligando la dote de su mujer. Notario: Jacobo Martínez. Pergamino, 370 x 250 mm., latín. - 1422, diciembre, 31. Nápoles. DARA Medievales.
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Según nos cuenta nuestro vecino Agustín G. Lázaro: Recuerdo aquel dicho de "La Virgen de Suñen, que tiene siete sayas y todas se le ven"... o algo así...No si si era todas... o ninguna, ja, ja ..

Virgen de Suñen antes de salir en la Procesión de Semana Santa 2024.
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-Según nos cuenta nuestro Amigo y Colaborador Manuel Ballarin Aured: Con los avances que se han registrado en los últimos años en el conocimiento de cómo construían los romanos, no parece que se sostenga la hipótesis del arqueólogo Pérez Casas, que hace unas décadas sugirió que el enclave pudo ser una "mansio" romana, pues el muro perimetral que conforma una estructura circular parece posterior; medieval, quizás. Lo que no no quita que anteriormente hubiera una ocupación romana en ese mismo lugar, dado el hallazgo de fragmentos de cerámica romana. En todo caso, el paraje, si fuera objeto de una metódica excavación arqueológica, seguro que ofrecía una potente y gratificante estratigrafía.
-Según nos cuenta nuestro Vecino Agustín G. Lázaro: Gracias Manolico por ilustrarnos... Apenas recuerdo en aquellos parajes la figura de los haces de caña que el cañicero disponía junto a una cabaña... y la casa de Juato J. a pie de carretera, a medio camino entre Epila y "".
Igual que García Márquez tiene Macondo y Antonio Muñoz Molina tiene Magina, una servidora, en mi imaginario personal tengo Suñén, un territorio confuso y difuso al que me lleva la memoria de la infancia de vez en cuando, a coger cerezas y nueces, en un nogal que tenía mi abuelo, Ángel Lázaro, "el Velilla", y al que vuelvo de la mano de la nostalgia...
- Según le responde Manuel Ballarin Aured: En mi opinión, Suñén se situaba, precisamente, en la casa de campo de Justo. Lo del cañicero era en El Cabezuelo, algo más próximo al pueblo.
La fotografía fue tomada el 20 de Julio 2024 donde se pueden observar las ruinas de Suñen y restos cerámicos de origen de época romana ("terra sigillatta").
Otros restos cerámicos encontrados con presumible origen medieval.
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Xama, Zalema. ?, s. m. s. xv – c. 1523. Maestro de obras. Destacado miembro de la morería zaragozana, Su presencia continuada en la Seo de Zaragoza no le impidió asumir otros compromisos a lo largo de estos años. En el mes marzo de 1501 ya había concluido ciertos trabajos en las casas de Antonia Guillén, pues cobró las demasías por ellos y contrató la ejecución de unas obras en la “torre de Sunyen”, en Épila (Zaragoza), cabeza del señorío del conde de Aranda, un aristócrata para el que volvería a trabajar dos años más tarde en la iglesia parroquial de la misma localidad.
Obras de ~: Reforma de las casas de Isabel de Añón, Zaragoza, 1493; Reforma de las casas de Antonia Guillén, Zaragoza, c. 1501; Intervención en la Torre de Suñén, Épila (Zaragoza), c. 1501; Intervención en la iglesia parroquial, Épila (Zaragoza), 1503; Reforma del castillo, Calatorao (Zaragoza), 1504; Intervención en el Monasterio de Jerusalén, Zaragoza, 1504 (desapar.); Reforma de las casas de Bartolomé de Anchías, Zaragoza, 1519.
Restos de murallas en forma circular y abajo vista aérea de la zona, tomada de internet.

Existen referencias de escritores, entre otros como Lafuente Gómez, Mario que escribió “Una muerte violenta (Andreu de Suñén, Épila, 1377)”, De la escritura a la Historia (Aragón, siglos XIII-XV), coord. J.A. Sesma Muñoz y C. Laliena Corbera, Grupo CEMA-Universidad de Zaragoza, Zaragoza, 2014, pp. 243-262.         
-T. Aragonesa Medieval Aparicion: [1178/1214, 54] [54] Pascual GALINDO, "Reconstitución del Cartoral del Pilar (El "Libro de los Botones') [siglos XII-XIV]," en "Revista Zurita", II, (Zaragoza 1934), pp. 153-183. (1972)


San Pedro de Arbués







                               Grabado creado en 1882

El Milagro de Francisca Arnauderi

Milagro en Épila en 1716


06 Agosto 1750. Milagros en Épila.

Fotografía tomada del interior de la Capilla de la Huerta del Convento de las Hermanas Concepcionistas de la Villa de Épila 11 de Agosto del 2020. 
Nos cuenta la Madre Superiora: «Me dijeron que alguna hermana introducía papelitos con peticiones u oraciones en una abertura situada en uno de los costados de la santa imagen de Nuestro Señor».
Interior de la Capilla de la Huerta del Convento de las Hermanas Concepcionistas de la Villa de Épila fotografía hecha el 11 de Agosto del 2020
Convento fundado por los V condes de Aranda (D. Antonio Jiménez de Urrea y Dª. Luisa Padilla y Manrique, su esposa) con motivaciones no solo religiosas y contrarreformistas (ante el avance protestante), sino también claramente propagandísticas.

El proceso de fundación comenzó el 28 de octubre de 1621, cuando los condes manifestaron por escrito su intención de erigir un convento femenino en Épila dedicado a la Inmaculada Concepción. Tras expropiar la casa-palacio de D. Manuel González de Urrea (miembro de una rama secundaria de la familia Jiménez de Urrea) debido al dictamen de una comisión de visores que determinó ese emplazamiento como el más óptimo para levantar el cenobio, el 26 de noviembre de 1621 comenzaron a residir en la vivienda un número indeterminado de religiosas procedentes del convento de Nuestra Señora de Jerusalén de Zaragoza.

Una vez instalada la comunidad en Épila, el proceso de conformación de la institución se inició formalmente con la firma de la "Capitulación y Concordancia entre las autoridades franciscanas y los condes de Aranda" el 2 de febrero de 1622, documento en el que se establecían las distintas cláusulas a las que se comprometían ambas partes. Entre otros aspectos se acordó el tiempo de ejecución de las obras, la dotación económica anual que aportarían los condes para la manutención de la comunidad y la triple función de la iglesia asociada: como templo, como capilla palaciega y como mausoleo familiar. Finalmente, la fundación se hizo efectiva en marzo de 1622, año en el que comenzaron las primeras obras de adecuación mediante el levantamiento del muro perimetral.

Sin embargo, no sería hasta principios de 1624 que comenzó el verdadero proyecto de edificación con el levantamiento de la iglesia y la remodelación de la antigua vivienda de D. Manuel González de Urrea. Tras diversos motivos económicos y legales, las obras finalizaron con un año de retraso, poco antes del 24 de septiembre de 1628 (tal y como reza la dedicatoria del templo a la Virgen de la Inmaculada), inaugurándose el templo el 21 de octubre de 1629.

Aparentemente la comunidad no fue afectada por ningún hecho sobresaliente a lo largo de los siglos. Parece ser que Madoz la menciona en su Diccionario, aunque indica que se trata de un convento de "religiosos franciscanos"; esta alusión posiblemente se deba a un error, pues de los tres cenobios que llegaron a existir en Épila, dos ya no existían cuando hizo su investigación (de agustinos y capuchinos) y solo restaba el de franciscanas.

En la actualidad, la comunidad sigue activa en su emplazamiento original.

12 Mayo 1660. Exorcismo en Épila a Geronimo Peix.

Cuadro sobre un exorcismo expuesto en la Iglesia de Matalebreras. (Soria)
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Enlace para leer el libro entero, sobre el tema que nos ocupa, aparece desde la pág. 27 en adelante..!
http://www.memoriademadrid.es/download.php?nombre=bhm_r-858.pdf&id=./doc_anexos/Workflow/6/311729/bhm_r-858.pdf

San Frontonío y su Historia







sábado, 3 de agosto de 2019

24 Agosto 1997. Ruta Palaciega por el Valle del Jalón.


08 de Mayo de 1917. Sacamantecas en Épila

Juan Díaz de Garayo fue uno de los "últimos" Sacamantecas Nacionales sobre finales de 1878, por sus actos atroces hizo correr el miedo como la pólvora por todos los rincones de la Península Ibérica, y también se notó en Nuestra Villa de Épila el 8 de Mayo de 1917, también hubo varios sucesos mas que al final también forma parte de la Historia de Nuestra Villa....
Nos cuenta Nuestro Amigo Joaquín Sobreviela Alonso: El pueblo de Épila, fue muy aficionado a defender sus niños contra los "sacamantecas" y "hombres del saco" respectivos.
Nos cuenta Nuestro Amigo Joaquín Sobreviela Alonso: si el pobre peregrino, que salvo de una muerte cierta, el tío Felipe el del lavadero, (a la sazón abuelo de Amadeo García Peiro) , me contaba el tío cascajo, que venia de la estación con habito, báculo, concha y luengas barbas. Se corrió la voz (decía el tío Paco) y los cabezos negreaban, como en la película "la Marabunta", al grito de un sacamantecas, una multitud de hombres mujeres y niños lo rodeo y la paliza debió de ser monumental, intervino el tío Felipe (que tenia autoridad al menos moral) y necesito el peregrino días de cuidado en el Asilo, se libro de un linchamiento de masas incultas de milagro. Creo que el incidente lo recogieron las crónicas de los periódicos de aquellos días.
Nos cuenta Nuestro Amigo Amadeo Garcia P: Si la verdad en Epila en aquellos años la cultura reinaba por su ausencia, mi padre comentaba ,que el pobre peregrino ,cuando se recuperó ,dijo sacudiendo las sandalias no vuelvo mas a pisar este pueblo Como en todas partes ,no todos participaron , gracias a mi abuelo y algunos más ,lo pusieron a salvo, de morir linchado, el pobre peregrino juró no volver por el pueblo,

También en Épila como en Mesones de Isuela; ZARRAMPAÑA o CARRAMPAÑA.- Se empleaba para hacer miedo a los niños cuando no hacían caso, se les amenazaba con ese terrible ser,
“LA ZARRAMPAÑA CON DIENTES DE CAÑA".

Representación del hombre del saco (s. XVI).
Una nana del Moncayo hace alusión a figuras amenazadoras como el “coco” o la “loba”, los más famosos entre otros personajes fantásticos que los mayores usaban para asustar a los niños de esta comarca: “Camuñas”, “la muerte”, “Carraña”, “el hombre del saco”, “la zarrampaña”, “la bruja”, “el cipotero”…
"Duérmete mi niño
Que viene el coco
Y se come a los niños
Que duermen poco".